“Bienvenido al paraíso de los Labradores”, así nos recibieron y realmente nuestra estadía fue maravillosa. Mi hijo (Juan Sebastián) y mi perro (Bruno – un labrador) disfrutaron de la magia del mar, de tener una playa para nosotros solos y de una excelente atención. Lo bueno hay que recomendar, así que me permito dar mi pulgar arriba a un lugar bonito y acogedor. Si quieren alejarse del mundanal ruido, este es el lugar 👍🏽

Elena Rodríguez